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Empaques interactivos, un canal adicional para conectar con los clientes



Carlos Bonilla | Merca2.0

El packaging interactivo tiene mucho que ofrecer a las marcas que quieren conectar con sus consumidores a un mayor nivel.

El empaque ha sido un complemento esencial para los productos. Hay quien dice que quien tiene un #packaging creativo tiene hacha la mitad del trabajo. Dicen los expertos que, si un producto no llama la atención del consumidor en 7 segundos en el anaquel, nunca lo hará. Según #Nielsen, así de rápido debe ser visible y captar la atención para luego convencer al consumidor de las bondades de la marca más en detalle.

El empaque vende, hace más atractivo el producto, pero ahora es también un canal de comunicación con los consumidores. Las marcas están creando envases cada vez más inteligentes, innovadores, prácticos y creativos para atraer a los consumidores y ahora también para orientarlos y crear un vínculo con ellos, sobre la base de que el aspecto emocional es cada vez más importante para la toma de decisiones de los compradores potenciales.

Tienen ya presencia en el mercado empaques con sensores de frescura, autocalentables, etc., pero ahora se están desarrollando algunos de ellos con la posibilidad de conexión con la empresa productora vía Internet.

Los envases inteligentes, también conocidos como smart packaging, active packaging o intelligent packaging, son una nueva forma de embalaje que, además de ser atractiva y satisfacer las necesidades de conservar, proteger y transportar, sirven para hacerle la vida más fácil y práctica al consumidor. Sin embargo, hay que diferenciar entre el packaging inteligente y el packaging interactivo.

El packaging inteligente o packaging activo monitorea lo que hay en el interior del envase. El packaging interactivo añade información a la experiencia de compra (por ejemplo, mediante códigos QR, realidad aumentada, por medio de un smartphone y una app.

Los empaques inteligentes buscan ahorrarle cualquier esfuerzo al consumidor, por eso las soluciones inteligentes inciden en la facilidad de uso. El consumidor puede de un solo vistazo al empaque, saber en qué condiciones está su producto. Aquí los japoneses van un paso adelante. Por ejemplo, el tetrabrik inteligente, diseñado por Ko Yang para productos lácteos, cambia de color simulando la aparición de bacterias, para indicar al consumidor que se acerca su fecha de caducidad.

Pronto será posible también, gracias al internet de las cosas, poner en contacto a los alimentos con el refrigerador, para recordar a los consumidores que esos filetes llevan ahí cuatro días, que se está acabando la leche, que un alimento está en buen estado, que una bebida está a la temperatura adecuada, que un medicamento está caducado o que una crema antiarrugas ha perdido propiedades.

Ello es especialmente importante ahora que el mundo avanza hacia una economía circular, con muchas políticas de reciclaje y reutilización de envases, envases flexibles, empaques más ligeros, materiales biodegradables y envases standard.

Pero ahora los empaques también invitan a interactuar con los productos, haciendo que los consumidores tomen parte en actividades como colorear, escuchar, leer, etc. Conectan con la marca y el producto. Esto es debido a que es mucho más probable que un consumidor recuerde la marca si hizo algún tipo de acción memorable y única. Esto es, genera engagement. En esta forma, el envase interactivo hace algo que el packaging tradicional no hace. Un envase interactivo es un tipo de envase que contiene instrucciones o formas de entretenimiento junto a un diseño específico hecho para que el consumidor interactúe con él. Es una de las formas que tienen las marcas para hacer que los consumidores interactúen no sólo con el producto, sino también con el empaque. Puede venir en cualquier forma de envasado: simple o compleja. Existen ejemplos de envases interactivos tan simples y efectivos como botellas de vino que te invitan a dibujar en ellas. Otro ejemplo de envases interactivos es una caja usada para enviar camisetas que contiene instrucciones para convertir la caja en un anaquel. Esto, además, es un ejemplo de #ecodiseño.

Con el avance de la tecnología y la llegada de los Códigos QR, los envases interactivos también se han digitalizado. Lo que ha hecho que se cambie de un diseño material interactivo a la simple implementación de un código en el envase que hace que el consumidor, mediante el uso de un smartphone, interactúe digitalmente con él. Debido a esto, los límites de los envases interactivos han sido eliminados. Con los envases interactivos 2.0, se puede dar una experiencia en cualquier forma: desde videojuegos hasta vídeos, software, música, etc.

Hoy existen empresas que se dedican íntegramente al desarrollo de experiencias basadas en aplicaciones de realidad aumentada. Esto ha llegado hasta tal punto, que una app puede reconocer el envase sin necesidad de implementar un código QR y ofrecer la experiencia digital.

El packaging interactivo tiene mucho que ofrecer a las marcas que quieren conectar con sus consumidores a un mayor nivel. Este tipo de envase ofrece muchas oportunidades para convertir la relación con el consumidor en una mucho más dinámica. Tanto la versión analógica de envase interactivo como la 2.0, ayudarán a que los productos lleguen a los consumidores en forma única y personalizada.

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